Pla de Corts

El Pla de Corts: naturaleza viva e historia antigua en el corazón del Baix Pallars
Entre la Noguera Pallaresa y la Vall Fosca, se extiende uno de los lugares más singulares del Pallars Sobirà: el Pla de Corts. Este altiplano, con forma de anfiteatro natural, se alza sobre el desfiladero de Collegats, al abrigo de la majestuosa silueta de la Geganta Adormida.
Un nombre con raíces ganaderas
El topónimo “Corts” hace referencia a establos o corrales para el ganado, una actividad que ha marcado profundamente la identidad del territorio. Este nombre ha perdurado a lo largo de los siglos y todavía hoy resuena en pueblos como Cortscastell o Montcortès, herencia viva de un pasado agrícola y ganadero.
Un territorio habitado desde la prehistoria
Gracias a su ubicación privilegiada, el Pla de Corts ha estado ocupado por el ser humano desde tiempos remotos. Los dólmenes y monumentos megalíticos que salpican su entorno nos hablan de una historia milenaria. Durante la Edad Media, formó parte del ámbito de influencia del monasterio de Santa Maria de Gerri y de los condes de Pallars, estrechamente vinculado a la villa cerrada de Peramea.
Un paraíso para la observación de fauna
Hoy, el Pla de Corts está reconocido como una de las zonas con mayor riqueza ornitológica del Pallars Sobirà. Sus cielos acogen el vuelo majestuoso de milanos reales, busardos ratoneros y alimoches, buitres leonados y quebrantahuesos.
En sus bosques y campos también habitan mamíferos y aves terrestres como la ardilla, el jabalí, la liebre, la perdiz o la codorniz.
Ven a descubrir el Pla de Corts
Un espacio donde la naturaleza y la historia conviven en perfecta armonía, entre leyendas, roquedos milenarios y cielos atravesados por rapaces.
El Pla de Corts te espera con su belleza serena y su memoria ancestral.