Espluga de Cuberes
Espluga de Cuberes
La Espluga de Cuberes es un despoblado troglodítico, de unas 6 casas en ruinas, asentado dentro de una balma de un acantilado que se encuentra en la vertiente meridional de la sierra de Cuberes, sobre el barranco de l’Infern. Está situado a 960 metros de altitud y tiene unas vistas impresionantes sobre Boumort, la zona de Hortoneda y la Conca de Dalt, convirtiéndose en un lugar muy apropiado para practicar senderismo y bicicleta de montaña. Antiguamente, junto con el pueblo de Solduga, formaba municipio propio, pero a mediados del siglo XIX se agregó al municipio de Baén.
Las primeras noticias históricas que tenemos de l’Espluga datan del último tercio del siglo XII, momento en que el conde Artau II y Guillem donan a la abadía de Gerri un capmàs situado en este lugar. Su vinculación con el monasterio de Gerri se prolongará en los siglos posteriores.
El edificio más destacado de todo este conjunto es la iglesia románica de Santa Coloma, una construcción troglodítica del siglo XI que aprovecha las paredes de la balma en su cierre norte y en la cubierta. Tiene una planta rectangular rematada con un ábside semicircular. El muro de mediodía, que se eleva hasta el techo de la balma, tiene tres ventanas con arco de medio punto y doble derrame. El rasgo más singular de esta iglesia es la decoración interior de parte del muro de mediodía y del ábside a base de un friso de arcuaciones lombardas.